martes, 2 de diciembre de 2014

ADN Ganador

Así es cómo se identifica al gen de cuantos adquieren sendos triunfos imposibles para el resto de los mortales. Cuando lo logran es una de las definiciones más sonadas a sus alrededores. Todo el mundo destaca ese preciso gen el ADN Ganador.


La victoria es fácil contarla, describirla, es tan sumamente emergente que todos cuanto hablan alaban el triunfo, segrega una esencia de alegría y victoria que abastece a un pueblo entero, una ciudad, un país, es tan emotiva y tan eficiente que todos queremos alguna vez ganar para saber lo que se siente al estar en el olimpo de cuantos nos miran.







Quiero indagar un poco en la composición de este valioso gen, a mi modo de ver “sobrevalorado” porque cuando lo destacan, lo nombran es quizás cuando menos presencia tiene y seguramente sea el que menos importancia en el momento de la real victoria; y a la vez “infravalorado” puesto que ese gen, el famoso gen del ADN Ganador aparece cuando más lo necesitamos, cuando peor están las cosas, cuando las circunstancias nos obligan a tragar la saliva despacio, soportar la rabia en nuestro corazón, cuando apretamos los puños y mantenemos la compostura ante el dolor, el esfuerzo, las lágrimas y hasta cuando agachamos la cabeza dando por perdido nuestro objetivo, cuando la meta se aleja, cuando nos arrebatan las ilusiones, es en ese momento cuando aparece el gen, es cuando el ADN ganador se revuelve de entre sus tripas y asoma en forma de energía extra de quien nadie sabe de dónde sale y se posiciona, te transmite que ¡puedes, debes y tienes que hacerlo! Es cuando sobresale una luz natural en tu mirada e hincas los puños en la tierra (para saber que estas en el suelo) y coges el impulso para izar el alma con el fin de conseguir aquello que te propusiste como objetivo de felicidad.



Todos nacemos con derecho a ganar, a celebrar, a superar barreras y limites pero nunca lo conseguiremos si seguimos poniendo limitaciones a nuestro día a día y en todo momento.


“La capacidad no está limitada en cambio la mente sí, la limitamos nosotros”


El ADN ganador no está fuera, no está en los desafíos de aquellos que te porfían para comprobar si eres o no capaz de algo concreto, ese gen aparece en tu vida cuando realmente luchas por ti y tu felicidad, ese gen va insertado en tu esencia que se esparce por tu espacio vital cuando más lo necesitas.



A todos aquellos que están en momentos duros, a los que dudan de sí mismos, a aquellos que la vida les está apretando, a aquellos que empiezan a ceder a la desidia y el abandono

        ¡¡ NO OLVIDÉIS QUE EL ADN GANADOR ESTÁ EN CADA UNO DE NOSOTROS!!



La suma del ADN más la fuerza de tu corazón con la verdad por delante y cubierto por la sinceridad que corresponde, te llevará a izar tu puño en la victoria para cuando luego lo consigas todos hablen de tu  ADN ganador sin acordarse de tus malos momentos a los cuales ya les has hecho un esquivo para seguir latiendo.