martes, 9 de febrero de 2016

Queridos Errores


Os escribo estas líneas para agradeceros lo mucho que hacéis por mí y por todas las personas del mundo. Sois los auténticos maestros de nuestras vidas, gracias a vosotros somos capaces de mejorar nuestra especie.



Es injusto que llevemos tratando tan mal a los errores, siempre les maldecimos, siempre les llevamos a lo peor de nosotros, les ponemos todo tipo de improperios y calificativos a la hora de dirigirnos a ellos, pero la realidad de todo es que sin ellos seríamos los mismos carcas de antaño, sin mejorar, sin progresar, sin avanzar, etc…


                                             Foto Pixabay

Yo en particular y hago extensible estas letras para quién crea o considere que es una buena opción, os doy las gracias por permitirme aprender, por incomodarme la vida para que me esfuerce a diario, os agradezco que en momentos importantes de mi vida haya fallado tanto conmigo mismo como con los demás, conmigo he aprendido mucho, de hecho me permití el lujo de repetir errores para ser más consciente aún de lo que realmente estaba haciendo, con los demás también he aprendido, les he fallado y con el tiempo me di cuenta que así fue, es una lástima que mi orgullo y mi ego no me permitieran verlo con anterioridad pero también es cierto que a pesar del tiempo transcurrido he sabido ver y entender que me equivoqué, hay personas que ya no están en mi vida y soy consciente de que fallé, también he dejado de estar en la vida de otras personas por la misma razón. Pero hay personas que a pesar de los errores siguen en mi vida como yo en la suya y gracias a los errores hoy puedo decir que valoro mucho más a estas personas y he dejado de valorar a aquellas que ya no están.



“Cuando se innova, se corre el riesgo de cometer de errores. Es mejor admitirlo rápidamente y continuar con otra innovación”
                                                                                      Steve Jobs



La claridad con la que te hablan los errores es tal qué si eres capaz de asimilar tu parte de importancia en el asunto, tendrás a tu mano una lección para ser aprendida al momento y evitada de por vida. Es lo que tienen los errores, que son maestros eternos sobre todo cuando queremos aprender. Si tenemos la actitud correcta frente a ellos, seremos alumnos aventajados con claras intenciones de mejora.



Así que, queridos errores a partir de hoy me comprometo a no maldecirles, a darles las gracias más a menudo, a estudiar cómo han aparecido y sobre todo, a pedirles que no me abandonen porque ustedes, errores míos, son los que me hacen mejorar a cada instante.




Hoy por hoy soy consciente de mi evolución como persona y como profesional, pero no se olviden que sin mis errores no estaría aquí ni siquiera con esta sonrisa, escribiendo en gratitud sincera a mis queridos errores por hacerme mucho mejor ser humano.

  "Sus errores son sus principales maestros, cuanto antes aprendan antes crecen"
                                                                          Alberto Barranco